2 sept. 2008

El grullo y la luchadora

Mi última visita a mi racho resultó ser más interesante y surrealista que en otras ocasiones. Hubo lo mismo: pedas, cotorrero, ajereo, manoseo y una que otra invocación a los dioses.

En esta ocasión, exploradores nativos de varias partes de México me acompañaron en mi travesía de domesticación grullense. un negro de Zihuatanejo, Rubio calientón de la Paz, Jalisquillo desquiciado que se cree Ortíz, el mismísimo Rambo, el abuelo, una mandarina y una Sinaloense loca.

Esta vez, como ya lo dije, fue muy diferente. Llegando la noche del viernes fuimos a la puta bodeguita, sí, ese pinche bar. Después de estar cotorreando un rato y escuchando a los mugrosos cantar en el karaoke, mi amigo el negro y yo decidimos cantarnos una. ¿El premio? Una caguama grandototota. Y que nos la ganamos (aunque el dueño me echara mierda por eso). Después de un largo rato y con varias kawasakis encima que nos corren del lugar. Algo insólito para mí que me corrieran de ese lugar, pero en fín sus motivos tendrán... ha de ver sido por la caguama que les bajé a los putos. Al salir, Ana la luchadora estaba ahí, cotorreando con nosotros. Para quien no conozca a Ana, ella es una muchachona hombruda y atlética que le gusta abrirse de patas. Literal, se abrió de patas para demostrarnos lo habilidosa que es.

Al otro día, nuestra excursión a la naturaleza tomó sus primeros riesgos. Un río acrecentado por las lluvias. Ni modo, lo cruzaremos a la malagueña. Lo cruzamos para toparnos con otro todavía más grande y caudaloso. A la verga pues, y que nos regresamos. Y que vamos a comer pollo. Nos lo llevamos al terreno del Puma (el que canta y baila). Y ahí, que nos agarra un puto tormentón con chorro. Ni pedo, nos inundamos en el lodo. Invocamos a la lluvia con un canto Purépecha y así, de repente, que se va la lluvia. ¿No me creen? Es neta carnal, si no me creen preguntenle a Walter Tianguis (es como Walter Mercado, pero en grullense). Comimos pollo silvestre con salsa de chango y nos fuimos a la "party" de la banca.

Chale, por ajeroso me voy a quedar sin amigos del Grullo. Ah como ajeré. Primero, que porque no nos dejaron tocar (tengo un grupo norteño). Después, que por lo de la cooperación voluntaria. En fin, creo que cada vez más me estoy desligando de lo que era... ¿O será que mis amigos ya cambiaron? Más bien creo lo segundo porque otros compas me siguen dejando que les agarre su colita. En fin, así es la vida de caprichosa.

Terminó la travesía, venimos de regreso a GDL tu estación y pues que se chinga el carro gajoso de la mandarina, se agrío de más. No pues que le hablamos a la grúa y que llégale, báilale y móntate, todo con el fin de que nos llevara a la bodega de Renault. Llegamos al fin, no sale nadie, después de tocar buen rato que sale un gorilón con el pene parado... atrasito de él un vato con faldas. El faldudo nos ve y que sale despavorido para la calle. A mi se me hace que era gay, pero no sé, no me gusta juzgar.

Para concluir, unas palabras:
Perdón amigos grullenses (en especial a Pepe Negrete) que, sin deberla ni temerla, lo ajeré. Pinche alcohol etílico, ya me habían dicho que no era bebible pero no entiendo. Besos.

2 comentarios:

Jezrael dijo...

Tus compañeros están lunaticos...


"En fin, creo que cada vez más me estoy desligando de lo que era... ¿O será que mis amigos ya cambiaron?...."

No es que cambien..es que los influencian gente pendeja que ni al caso con la bandera....mal pedo con los weyes "Wannabe Elite"...

Saludos Mugroso, sigo arreglando los pedos de ese día...

no es un cuento de hadas dijo...

mmmta

siempre te toca relacionarte con homosexuales