Son las 7:20 de la mañana en la meca mundial: El Grullo. Escucho que prenden mi camioneta, yo tengo las llaves en mi bolsillo... ah!, es mi papayón que tiene el otro juego de llaves. Pensé que iría a algún lugar a pesar de que su carcancha está afuera también.
Pero no, simplemente mueve la camioneta un poco, unos metros, con el simple fin de dejarla más cerca de la puerta de la casa. ¡Sólo la movió unos metros!. Eso es no tener nada que hacer, estar viendo qué chingados. Al entrar en la casa, le recalco lo siguiente:
"Lo que es no tener nada que hacer ¿verdad?
(ya enojado por lo que le dije, contesta enérgicamente)
"Tú huevón, ¿para qué te levantas tan temprano?"
A ver, si me levanto tan temprano es porque algo tengo que hacer ¿no? - En fin.
- ¿Para qué mueves la camioneta?"
- (enojado todavía, contesta) "La moví porque ahí la puse"
Orale. Cerramos la entrada. Si no entendieron, no se preocupen, yo tampoco.