20 sept. 2009

Cheshvan, me llamo Cheshvan. Chema? No, Cheshvan.

Por varias ocasiones he soñado con una latina de la cual me enamoro rotundamente. Es chaparrita, blanquita y de pelo negro. Ya han sido dos veces que ese sueño me despierta muy agitado, muy enamorado y... por qué no? con el garrote bien duro. Entonces, ayer hubo una revelación.

Después de echar chelas toda la tarde, acompañé a un amigo pendejo gringo. John Ramírez... que dice que su familia era de Monterrey... pero está güero y pendejo. Bueno pues, me dijo que lo acompañara porque vería a una morra que le gustó y la conoció unos días antes. Le hice el paro. Después de haber llegado en taxi a la dirección incorrecta y perder media hora buscando el lugar, se dió cuenta John que ahí no era. Fuimos a una taberna, a un Pub donde ellos mismos hacen la chela. Era un tipo restaurant, sin música y mucha gente pendeja. En una mesa dos gordototas nos echaron mirada de "nos los queremos comer papis... son dos, somos dos" En eso sale la morra de John, en cuanto lo ve se empiezan a besar como despavoridos.... si, ahí en ese lugar tan culero, todos los veían con cara de pena. Nos invita a sentar, pero, a dónde? si, con las gordas. Chale. Vaya parote le hice al Juan al establecer la plática con ellas mientras se comían a besos. En fin, buena onda las chubby ladies y pues yo chubby, hicimos buena conexión.

Para ese entonces, ya me estaba poniendo bien pedo... ya llevaba muchas chelas. En fin, se fueron las morras, nos regresamos. Cerca de la casa donde vivo hay muchos bares: llegamos a uno. "Little Joy" zas. Para ese entonces mi pedés ya me atormentaba. (laguna mental) estoy cotorreando con una mujer hermosísima: latina, chaparrita y de pelo negro (aparte olía riquísimo)... recuerdan? pttttssss. Hablamos inglés y español. Le hice unos cumplidos y... nada, no pasó nada, pero súper coqueta y yo coquetón puchonón de toro. Comienzan a correr a la gente, es hora de cerrar. Las acompañamos al estacionamiento. Ahí, seguí cotorreandola a ella y sus amigas sabrosas. Me invitó a otro lugar, un "after hours". Me pidió mi número... sí, ella. me lo pidió. Y pues yo no tengo celular. Se burló de mi y me la mamó... no, mentira. Ella me dió el suyo, mi compa lo guardó. Se fueron.

Llegamos a la casa. Necesitabamos un coche para ir. Que Moy nos lleve. Nos llevó y ahí la volví a ver. Ví sus ojos por detrás: traía una blusa que decía al frente "Cats" y en la espalda dos ojillos de tigrillo... le piqué un ojo. Volteó y me sonrío. (laguna mental) Estoy bailando, una banda de negros toca funk. Más chela, (laguna mental) despierto crudísimo y con una manchilla de vómito en mi camisa. jajaja.

Platicando de lo ocurrido con los amigos, le pregunté a Juan que cómo cotorrié a la morra, y qué fué lo que pasó después porque no me acuerdaba. Dijo que se fueron porque una amiga se puso pedísima y que en el primer bar sólo me fuí hacía ella, directamente. Que me ví bien galán dice. jajaja. Pero pues no me acuerdo nada. En fin, alcohólico soy y feliz soy y seré.

Le mandé un mensaje. Me contestó... let's find out que dulces trae la piñata no? Quieres sacarle los dulces a su piñatita? si Cheshvan, yo se los saco y ella que me los saque.

Aquí me dejaron el número. el gringo pendejo me lo escribió: Ese es el recuerdo, ahí ta.
Se llama Lucy, me lo dijo en el mensaje... ni de eso me acordaba.

3 comentarios:

no es un cuento de hadas dijo...

Que peto con tus censuras eh!
ni que le juéramos amarcar

mr. ano dijo...

weeey q chingona historia..se me paro

mr.ano dijo...

deberian de sacar un carro con tu nombre "Xes-VAN" una vagoneta oooooooooobviamente!